La he visto caer, he visto como la tiraban. He visto al mismo dolor queriéndola tirar. Yo la he cuidado y cuidé de la mejor manera que una niña puede hacerlo, pero con mi alma. ¿Y sabes qué? Que con tiempo se levanto como nadie, cambiando las lágrimas por sonrisas y el dolor por la risa. Gracias por levantarse y a todos con ella. No quiero una vida normal, no quiero una vida como la que debería ser, no quiero una vida perfecta. Quiero la mía tan poco normal y que amo tanto. Gracias por dármela, por amarme y sobre todo por creer en mi. Gracias por ser locura porque si después de todo ella es locura, creerme que se merece la luna y como poco. Todo llega, todo lo bueno llegará mamá .
Amándola desde 1996.
Amándola desde 1996.
