miércoles, 11 de abril de 2012

A mi locura.

La he visto caer, he visto como la tiraban. He visto al mismo dolor queriéndola tirar. Yo la he cuidado y cuidé de la mejor manera que una niña puede hacerlo, pero con mi alma. ¿Y sabes qué? Que con tiempo se levanto como nadie, cambiando las lágrimas por sonrisas y el dolor por la risa. Gracias por levantarse y a todos con ella. No quiero una vida normal, no quiero una vida como la que debería ser, no quiero una vida perfecta. Quiero la mía tan poco normal y que amo tanto. Gracias por dármela, por amarme y sobre todo por creer en mi. Gracias por ser locura  porque si después de todo ella es locura, creerme que se merece la luna y como poco. Todo llega, todo lo bueno llegará mamá .
  Amándola desde 1996.

lunes, 9 de abril de 2012

Menos mal que quiero de sobras.

Quiero más besos con sabor a 'no sabes cuanto te he echado de menos cada noche en mi cama', quiero dormir toda la vida abrazada a él y al despertar solo tenga que girar la cara para darle los buenos días. Quiero tantas cosas y ninguna tiene que ver con dejar de quererle.  Menos mal que dicen que solo hay que querer para que se cumpla y menos mal que quiero de sobras.

Mi soñado plan A.

''La vida entera es un plan B. Nos obligan a estudiar para hacer algo provechoso, en vez de dedicarnos a algo que nos fascine. Porque la fascinación, como la pasión y como la vocación y como todas las agudas acabadas en «-ón», estarían en el plan A, ese que nunca es rentable, ese con el que jamás te ganarías la vida. Y luego está lo que realmente hacemos, aquello a lo que nos dedicamos, que casi nunca es aquello que realmente queremos hacer''


Ayer acabé Que la muerte te acompañe y me enamoré de este trozo, porque es tan cierto. Justo tenía que tomar decisiones y me encontré con esto. Ahora sé que si tengo que cambiar de dirección, cambiaré sin ninguna duda hacía toda la lista de mi plan A. 

viernes, 6 de abril de 2012

Días y más días.

Hay días en los que echo de menos, y días en los que vuelvo a echar de menos. 
Hay días en los que le quiero con mi vida y días en los que no puedo dejar de quererle.
Hay días en los que me moriría porque me regalará una sonrisa y días en los que sueño con su sonrisa aunque este despierta.  
Hay días en los que no dejo de pensar en él y días en los que si dejo de pensar en él, sueño con él.
Hay días que le amo y días que también. 
Días y más días. Kilómetros que merecen la pena y más kilómetros que merecen la pena.
Por cada día más un día menos para dejar de echar de menos.
Y sobre todo sonrisas, muchas sonrisas. Ojalá que siempre haya días.

Nosotros, tú y yo. Estamos aprendiendo.

Ganas cuando realmente aprendes a querer aunque al hacerlo estés perdiendo.
Nosotros, nosotros si que aprendemos cada día. Hemos aprendido a querer rompiendo kilómetros. Perdemos besos, caricias y abrazos. Estoy orgullosa, estamos aprendiendo a querer aun perdiendo.
Pero gano un sonrisa al levantarme que dura todo el día, porque está conmigo y sin estar,  eso es difícil.
Eso solo puede hacerlo él. Y si pierdo o gano que sea a su lado.

Ojalá que nunca te vayas, ojalá que siempre sea a tu lado.

 Amor creo que así lo llaman, yo lo resumo a un 'él' .
 Llegó el amor y allí estaba él. Llegó como llega el primer día de verano, como llegan los finales y como llegan los principios, sin avisar.Y esto, si que era un principio. Llegó y allí esta, allí sigue, allí pero a mi lado, allí pero en mi vida. Siempre a mi lado, cada segundo.
No le regalaría mi sonrisa si no supiera que la va a cuidar, si no supiera que él realmente puede hacerlo. Se la regalo, y con miedo. No a que me la quite, pero si miedo a que no sea él quien la vaya a cuidar siempre.
No suelo decir siempre, tampoco nunca. Nunca digas nunca, nunca digas siempre. Pero ojalá que nunca, ojalá que siempre.  A él no solo le regalo todas mis sonrisas también le regalo todos mis 'ojalá que siempre'.
Ojalá que siempre sea  mío, ojalá siempre sea suya.