<-¿Te enamorarías antes de una isla o de un hombre?
-¿Tú sabes cúantas formas tiene el amor?
Eso me respondió un domingo de lluvia y mucha ruina, ¿O era niebla?, no sé. A veces pienso que responder sin mas, es demasiado sencillo (para una chica tan difícil como ella) y a ella si que no puedo resumirla.
Sé que se mira por fuera,
y lo no le gusta.
Sé que se mira por dentro,
y se asusta.
Y es que en verdad, se enfría tan rápido como arde, llena el folio de tinta con tantas ganas como lo arruga y además, se quiere tanto como se odia. Es consciente de que la contradicción y la razón hacen acuerdos, y que ella esté en el punto de mira, es la única condición para firmar. Dicen que si eres un hombre de manos grandes, seguro que te deja firmarla entera.
Fuma como un hombre, pero a escondidas, sabiendo que no está bien lo que hace pero le gusta. Como cuando mira el culo de un hombre, que nunca será suyo.
Se viste con ganas, porque sabe que para que te desvistan con ganas hay que vestirse con muchas más. Apuesta tanto como pierde, como aprende. En definitiva, apuesta la fe, y las bragas. También gana, algunas veces.
Pero ella sabe, sobretodo sabe y dice; demasiadas manos para desabrocharte el sujetador, pocas para desabrocharte la vida, cuando aprieta.
Es un huracán. Se quemaría las manos por quitarte la ropa, la pena y todo lo que lleves puesto .
martes, 16 de julio de 2013
viernes, 5 de julio de 2013
Mojarme de ti.
Es difícil verte por dentro cuando hasta el sol te esquiva, porque quemas. Es difícil verte, y no mirarte.
Juraría que es casi imposible resumirte pero;
Eres difícil. Suenas a canción triste. Y hueles a libro nuevo o viejo, depende del día.
Así que, déjame que hable de ti como si supiera lo que digo, como si fuera tu ruina un domingo. Yo solo quiero salvarte un día de lluvia pillándote desprevenida. Sin necesitar paraguas ni excusas, pero mojarme de ti. Igual es eso, quizá, tú eres lluvia y por eso no te gustas.
Permiteme decir que esas muecas, solo te hacen más bonita y también, si me permites, confesaré que el primer día que vi ese rojo rutina intentando meter a la felicidad en el bolsillo, escogí empezar a creer en todo.
Entiendo que te preocupe que no todo el mundo te quiera bonita y triste, pero es que el mundo no va nada bien.
Aún no sé si está bien hablar del amor como si fuera una asignatura, pero si aprueba alguien, será el que más cicatrices lleve. Demostrando las heridas de amor y guerra. Ojalá no curen nunca.
Y a ti, lo que te hace verso y casi musa, de un romanticismo digno de libro, son los miedos, la sensatez, las cicatrices..
Te has sentido tan viva como tu cabeza te ha dejado.
Y te ríes en la cara de los calendarios -que parece que se han inventado únicamente para quitarte la vida- porque has tachados días tan bonitos como tristes.
Yo me he aprendido una canción para cada noche que mi colchón tiene el honor de tenerte entre sus sábanas. Y por si a caso me sé mil cuentos para no dormir.
Juraría que es casi imposible resumirte pero;
Eres difícil. Suenas a canción triste. Y hueles a libro nuevo o viejo, depende del día.
Así que, déjame que hable de ti como si supiera lo que digo, como si fuera tu ruina un domingo. Yo solo quiero salvarte un día de lluvia pillándote desprevenida. Sin necesitar paraguas ni excusas, pero mojarme de ti. Igual es eso, quizá, tú eres lluvia y por eso no te gustas.
Permiteme decir que esas muecas, solo te hacen más bonita y también, si me permites, confesaré que el primer día que vi ese rojo rutina intentando meter a la felicidad en el bolsillo, escogí empezar a creer en todo.
Entiendo que te preocupe que no todo el mundo te quiera bonita y triste, pero es que el mundo no va nada bien.
Aún no sé si está bien hablar del amor como si fuera una asignatura, pero si aprueba alguien, será el que más cicatrices lleve. Demostrando las heridas de amor y guerra. Ojalá no curen nunca.
Y a ti, lo que te hace verso y casi musa, de un romanticismo digno de libro, son los miedos, la sensatez, las cicatrices..
Te has sentido tan viva como tu cabeza te ha dejado.
Y te ríes en la cara de los calendarios -que parece que se han inventado únicamente para quitarte la vida- porque has tachados días tan bonitos como tristes.
Yo me he aprendido una canción para cada noche que mi colchón tiene el honor de tenerte entre sus sábanas. Y por si a caso me sé mil cuentos para no dormir.
Suscribirse a:
Entradas (Atom)