sábado, 14 de julio de 2012

Tranquilo tronco, estas perdonado.

Que me devuelvan la autoestima y la fe, que las he perdido apostando todo a uno. Hoy te cambian por cualquiera y mañana que ni se les ocurra volver. Pero amor si me enredas pásate la última vez por mis caderas. Luego vuélveme loca, desordéname las ideas, el corazón, y convénceme de que el amor no ha dejado de existir.
Recuérdame como la que te hizo creer, como la que te enseñó a amar, como la que quieras, pero recuérdame.  ¿Sabes qué? vuelvo a la ciudad donde nos conocimos, a la ciudad de nuestro amor y a la mierda París. No sé si será el destino o que nuestros caminos están jodidamente unidos y el mío solo acaba en él, Para, calla corazón, acuérdate de que el suyo parece que no acaba en ti, ya sé que duele corazón eres un cabrón. Como dueles corazón y parecía que a su lado estabas asegurado, a todo riesgo. A riesgo de caídas, de lágrimas y en el contrato como firma el 'Siempre me tendrás aquí', entiéndelo poca gente ya cumple el 'siempre'. Corazón, si aun crees en el amor no me hagas caso, grita, no te mueras por orgullo.

Da igual las veces que se separen nuestros caminos, solo lleva la cuenta y si somos nosotros se acabaran uniendo. Pero tranquilo tronco, estas perdonado.

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