La que prefiere leer un libro a salir de fiesta, que sueña con lo que para los demás sería inalcanzable, que sabe mil y una canciones, pero aun no sabe como empezar la suya, que creció escuchando a Sabina en el asiento del copiloto. Que se cae y sonríe como si no hubiera razones para llorar esta noche de luna triste, que guarda secretos inconfesables que desearía contar. Aun le cuesta admitir que sin creer en el amor esta enamorada. A la que la rutina solo le recuerda a echar de menos y a reír sin ganas. Que una tarde de verano llegó aquí y ahora no sabe como irse ni como quedarse, que llegó odiando los laísmos y ahora se le escapan por todos los lados y que si tiene que elegir entre derecha o izquierda sin duda tirará recto. Suele perderse por lo menos una vez al mes con alguna duda existencial pero ella sonríe. Con una J tatuada en el corazón desde que nació. No le hables de sueños, que hace tiempo que tiene los suyos propios.
Y que sin duda, esta noche la luna esta triste y en la cabeza no tiene más que dudas y ahí esta, sonriendo.
No hay comentarios:
Publicar un comentario